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El arte de desconectarse: transforma tu hogar en un refugio lejos del ruido digital.

Actualizado: 24 oct 2025

Un nuevo lujo: el silencio


Mi celebración: un regalo de calma y verdad


Y así, en este día especial en que celebro un año más de vida, me doy cuenta de que todo este viaje de encontrar la calma en el hogar ha sido también mi forma de honrar la simplicidad y la verdad.


Cada pequeño cambio, cada rincón sereno que hemos creado, es un hilo más en el tejido de gratitud y propósito que envuelve nuestra vida diaria.


Hoy lo comparto con ustedes no solo como un consejo más, sino como un reflejo de mi propia celebración: La de elegir conscientemente la serenidad, la belleza de lo simple y la verdad en cada acto cotidiano.


Ese es mi regalo de cumpleaños para mí misma, y también mi deseo para todos ustedes: que encuentren en su hogar un refugio de calma y que, al hacerlo, celebren la vida en su forma más genuina.




Desconexión digital en casa: Datos prácticos, inspiración estética y una mirada consciente para redefinir la relación con la tecnología en tu día a día.


¿Cuándo fue la última vez que escuchaste el sonido del silencio en tu casa?


Vivimos rodeados de pantallas que compiten por nuestra atención: teléfonos que vibran, notificaciones que nunca duermen y la sensación constante de que algo importante ocurre en otro lugar. Pero mientras el mundo acelera, nuestros hogares y nuestras mentes piden a gritos un respiro.


El détox digital ya no es una tendencia: es una necesidad emocional y estética.

Una manera de rediseñar los espacios que habitamos para recuperar lo esencial: la calma, el silencio y la presencia.


Por qué el silencio se convirtió en un lujo


Estudios recientes indican que el adulto promedio toca su teléfono unas 2.500 veces al día (aproximadamente), según Dscout Research.

Cada notificación, cada sonido, cada vistazo rápido a la pantalla altera nuestra atención y nuestra energía.

El resultado: ansiedad, insomnio y un entorno visual saturado que termina agotando incluso nuestra creatividad.


El verdadero lujo moderno no está en tener más, sino en apagar más.

Y en ese gesto tan simple, apagar comienza una revolución silenciosa dentro del diseño interior contemporáneo.


Un estudio de la Journal of the Acoustical Society of America encontró que dos minutos de silencio total pueden ser más reparadores que escuchar música relajante. El silencio, lejos de ser ausencia, es una frecuencia que calma, equilibra y da claridad. Por eso los espacios que respetan esa energía museos, spas o casas con materiales naturales, suelen sentirse tan pacíficos.




Diseñar para desconectar: cuando la estética también descansa


El diseño consciente ha comenzado a integrar el bienestar digital como parte de la experiencia de habitar.

Casas que respiran, espacios que invitan al descanso sensorial, texturas naturales que calman la vista y materiales que bajan el ritmo.


Para crear un ambiente que favorezca la desconexión:


   •   Usa tonos neutros y luz cálida regulable.

   •   Sustituye pantallas por elementos orgánicos: plantas, cerámica, lino, madera sin tratar.

   •   Crea un rincón libre de tecnología, sin cables ni notificaciones, donde tu mente pueda aterrizar.

   •   Integra aromas suaves y sonidos naturales: velas, difusores, música ambiental o el canto de los pájaros.

   •   Prefiere muebles que no te exijan atención, sino que acompañen la calma.


Cada decisión estética es también una decisión emocional.

Un espacio sin distracciones digitales se convierte en un santuario donde la mente puede detenerse… y volver a ser creativa.


Cómo crear tu rincón sin pantallas


No hace falta una reforma ni un gran presupuesto, solo intención.

1. Define el propósito. ¿Será un rincón de lectura, meditación o simplemente un espacio para respirar?

2. Elimina los dispositivos visibles. Mueve cargadores, cables y pantallas fuera de esa área.

3. Invita a los sentidos. Usa cojines de lino, alfombras suaves, mantas naturales o una lámpara cálida.

4. Aromatiza el espacio. Los aceites esenciales de lavanda, cedro o eucalipto ayudan a crear sensación de calma inmediata.

5. Crea un ritual. Apaga el teléfono, guárdalo en una caja decorativa y deja que el silencio te visite.


La desconexión no es ausencia: es presencia.

Es permitirte existir sin interrupciones.





La libertad de elegir tu propia narrativa


Una de las maravillas silenciosas que nos regala esta desconexión es la libertad de elegir qué mostrar, qué callar y cómo compartir nuestra vida.

En un mundo que nos empuja a exponer cada momento, recuperar la privacidad se vuelve un acto poderoso.


Es tener el control sobre nuestra intimidad, sobre el contenido que consumimos y sobre cómo vivimos, sin la necesidad de demostrar o satisfacer las expectativas de los demás. Esa libertad de poder decidir cuándo compartir y cuándo resguardar es uno de los regalos más auténticos de rediseñar nuestra relación con la tecnología.


Destinos que inspiran la calma


Así como podemos diseñar el silencio en casa, hay lugares que parecen haber nacido de esa misma filosofía.

   •   En Puglia, las casas encaladas y el ritmo lento del Mediterráneo te enseñan que no hace falta mucho para sentirte pleno.

   •   En Joshua Tree, el desierto convierte el silencio en una conversación con uno mismo.

   •   En Suiza, los interiores de madera y lana te invitan a respirar sin prisa.

   •   Y en Palm Springs, la arquitectura mid-century demuestra que la belleza también puede ser serena y funcional.


Uno de los lugares donde más he sentido esta conexión es en los hoteles del Grupo Our Habitas (San Miguel y Bacalar).

Cada espacio parece diseñado para recordarte que el bienestar no se compra: se cultiva, se siente y se habita.


Cada destino es una invitación a rediseñar también nuestra mente.




Mi experiencia: apagar para reconectar


Hace un tiempo comencé a practicarlo en casa.

Pongo el teléfono en modo avión, apago notificaciones y muchas veces simplemente lo dejo lejos durante horas.


Al principio se sintió raro, como si me desconectara del mundo.

Pero pronto descubrí que, en realidad, me estaba reconectando conmigo.


El silencio se volvió creativo.

Las ideas fluyeron con más claridad.

Y mis hijos comenzaron a acercarse más, sin pantallas de por medio, solo para conversar o compartir algo.


Ese es el verdadero diseño del bienestar: el que también transforma lo invisible.

El détox digital no va contra la tecnología; va a favor de nuestra mente.

No se trata de rechazar lo moderno, sino de equilibrarlo con presencia.




Crea tu propio ritual de desconexión


Empieza con algo pequeño: una tarde sin teléfono, una cena sin pantallas, diez minutos de silencio antes de dormir.


Ideas que funcionan:

   •   Coloca una caja decorativa cerca de la entrada para dejar los teléfonos (puedes buscar en Amazon digital detox box).

   •   Usa un difusor con aceites esenciales.

   •   Añade una planta o una pieza artesanal que te inspire calma.

   •   Deja un libro cerca: la lectura es una de las formas más elegantes de silencio.


Con el tiempo, ese gesto se convierte en hábito.

Y el hábito, en estilo de vida.


Algunos datos que inspiran


1. Dos minutos de silencio total pueden ser más reparadores que escuchar música relajante.

2. El 25 % de los viajeros busca alojamientos que limiten el uso del móvil, según un informe de Hilton Hotels.

3. En resorts como Six Senses o Aman, los huéspedes entregan voluntariamente sus dispositivos al llegar.

4. Según Pantone Psychology Report, los tonos neutros y naturales disminuyen la fatiga visual y promueven sensación de calma.


El lujo ya no es tener Wi-Fi en cada rincón, sino no necesitarlo.




Mi selección de cosas para ayudarte a desconectar


Para ayudarte a crear tu propio oasis de calma en casa, te comparto algunos productos que he seleccionado en mi Amazon Storefront, todos alineados con esta idea de desconexión consciente y diseño sereno:


  1. Lámparas de sal del Himalaya: luz cálida y un toquecito zen.

  2. Difusor de aromaterapia con aceites esenciales: lavanda, eucalipto, ¡calma en frasquitos!

  3. Temporizador digital de escritorio: para que programes descansos sin mirar el celular.

  4. Manta pesada o weighted blanket: un abrazo en forma de manta para relajarte.

  5. Cojines de meditación con diseño simple: confort y estilo para tus momentos de pausa.

  6. Organizador de cables minimalista: adiós al caos de cables, hola a la serenidad.

  7. Estación de carga múltiple oculta: para dejar los dispositivos cargando sin ver pantallas.

  8. Alfombra de yoga estéticamente hermosa: para un rincón de estiramientos y relajación.

  9. Plantas de interior fáciles de cuidar: un toque verde que siempre relaja.

  10. Auriculares con cancelación de ruido: tu burbuja de silencio para desconectar del mundo.

  11. Un pequeño set de tés herbales: algo así como una ceremonia de té para calmar la mente.

  12. Reloj despertador de luz natural: para irte a dormir y despertar sin mirar el móvil.

  13. Un kit de escritura a mano (cuaderno bonito y plumas): para desconectar escribiendo de forma tradicional.

  14. Velas perfumadas: luz suave y aromas que invitan a la calma.

  15. Paneles acústicos decorativos: para reducir ruido y añadir un toque estético.

  16. Mobiliario multifuncional y minimalista: menos es más para un espacio de paz.

  17. Una pequeña estantería de libros sobre mindfulness y diseño: para esos ratos de lectura inspiradora.

  18. Reproductor de sonidos que te relajen y conecten la calma.

  19. Caja decorativa para dejar el teléfono durante cenas o momentos en familia

  20. Difusor ultrasónico con aceites esenciales relajantes

  21. Manta suave en tonos neutros para crear rincones acogedores

  22. Libro de mindfulness y silencio para reconectar

  23.  Iluminacion calida, indirecta o luz natural

  24. Sofa o cojin grande y comodo

  25. Lámina decorativa “Cup in hand, not phone” para recordar la presencia (creeme que te llama y te ayuda)



En definitiva,


El bienestar no es una tendencia, es una elección diaria.

Un recordatorio de que podemos diseñar no solo espacios bellos, sino también vidas más conscientes.


Apagar no es renunciar: es volver al presente.

Y quizás ahí, entre la luz cálida y el silencio, descubras que el lujo más grande era simplemente estar.



Imary Belandria

@losdiassimples

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